martes, 22 de diciembre de 2009

Espectros.

iPod: "Soul Cake", Sting.

¿Por qué la gente le tiene miedo a los fantasmas?

Si un fantasma es una aparición etérea de un mundo inmaterial y supra físico, ¿por qué la gente en las películas o en los reality show como Ghost Hunters corre despaborida al encontrarse con uno?.

Soy de la opinión que no es a las apariciones del más allá a las que tememos. Es a lo que representan.

Un fastasma nos recuerda de nuestra própia mortalidad, sin duda alguna. Pero también nos hala para el otro lado: Un fastasma representa el pasado, lo que dejamos atrás, muerto y desechado.

Sugiero entonces que un fantasma es una celebración del presente, ese segundo eterno que llamamos nuestra existencia.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Vuelvo

Casi seis meses después de mi último post, heme aquí de nuevo con más cosas para compartir.

El anio que ha pasado ha sido como de renacimiento. Fue traumatico y exasperante, pero ahora he pasado a otro plano. Y en ese plano me siento muy bien.

En el proceso, he aprendido mucho no solo de mi sino de mi esposa, quien estoicamente me ha llevado de la mano durante estos duros meses. Sobrevivimos juntos a la tormenta y eso nos consolidó. Quedan heridas, sin duda, pero el tiempo todo lo sana. Esperemos que asi sea.

Por el momento, disfruto de mi trabajo, de la ciudad, de la música, de los amigos, del final del verano...

De vuelta estoy. Me había ido, pero aquí me tienen.

miércoles, 15 de abril de 2009

Esperar

Recuerdo la sensación de ahogo que me producía esperar. Cuando era más joven sentía que se me cerraban los bronquios cuando algo o alguien hacía que algo que tenía programado no se cumpliese a la hora. Me parecía que estaba malgastando los preciosos minutos de mi vida, que estaba dejando pasar tiempo que jamás recuperaría.

Ahora soy una persona diferente. He aprendido que esperar es un arte y un castigo a la vez. Las esperas me han ensenado que no siempre se puede controlar los destinos: Siempre hay que dejar espacio para el caos. Esperar, he aprendido, puede ser incluso una forma de complementar información o recursos antes de acceder a lo que se espera. Si uno piensa con calma (confieso que en mis anios mozos eso no era mi fuerte), uno le puede sacar mucha ventaja a una espera.

De noche, sin embargo, aún siento la ansiedad y el miedo de esperar...Las dilaciones en el tiempo cuando uno cree que se merece algo pueden ser demoledoras y hasta acabar con la autoestima de la gente. La espera es un arma que puede ser venenosa para el espíritu. Podría decir que no hay que dejarse llevar, que hay que poner la mente en otro lado, etc., pero es mas fácil decirlo que llevarlo a cabo.

En fin...Yo sigo esperando. En esta estación donde me encuentro ahora ya por tanto tiempo, no me queda nada mas por hacer.

Seguimos en la lucha.

lunes, 16 de marzo de 2009

Valera Vale

De Valera extrano todo lo contrario de New York. En Valera la humedad es poca, pero el verde es infinito. La ceguera mental de nosotros los valeranos no nos deja ver lo intenso de las colinas, el verdor que escandila que nos rodea a diario. Hay tanto que ver si solo levantaramos la cara al poniente de nuestra ciudad...Yo tampoco lo vi hasta que me fui.

De Valera extrano a ese hervidero de sabores, olores y colores que es el Mercado Municipal. Ese es un lugar que tiene tanto qué decir y nadie lo mira por lo que es. Extrano el sol de los sábados, que por alguna razón quema más que el de cualquier otro día de la semana.

Después de irme fue que mi cuenta de lo buena, tranquila y servicial que es nuestra metrópolis, pero claro, uno no encuentra a Dios hasta que lo abandona. Hay cosas malas en Valera ( y entre ellas estamos nosotros, los valeranos, que no queremos ver la belleza que nos rodea ) pero también hay esperanza y luces. Valera vale: Solo hay que saber tasar su valor.

Si pueden, escuchen la banda sonora de la película Delhi-6.

Adieux

martes, 3 de marzo de 2009

NYC

De New York extrano la humedad del verano, la voracidad de los colores, el olor de los restaurantes, el sonido de los sabores. De la ciudad que no duerme extrano los días, las horas interminables, los edificios que crecen como hongos grises que se alimentan de la mugre del Metro.

Agradezco que la ciudad me dejó ver por debajo de su vestido aplomado. Me mostró el silencio de las calles perdidas, del viento que se cuela por las avenidas, de la brisa entre los árboles de Central Park. Vi el eructo nocturno en los bares, la soledad de los porteros de los edificios de Park Avenue, el sonido de las chancletas contra el caliente pavimento del verano. Todo eso y mas es New York: Una fiera ansiosa de ser domada, amaestrada, sumisa. Una bestia que gime, una voz que palpita. Una vista infinita. Una ciudad incólume, que sabe que no tiene la culpa.

En viaje hacia la redención...

En el iPod: Chinita de Dublín, Gaelica.

Comienzo de nuevo una bitácora, esta vez para conversar sobre la busqueda de nuevos rumbos que he emprendido hace 6 meses ya en el área metro de Washington. También hablaré de mi próximo matrimonio ecleciástico, de música, de cine y de la vida en general.

Como en todo, habrá días en los que tendré qué decir y habrá días en los que no. Admito, sin embargo, que estoy pasando por una interesante etapa de renacimiento a la que me enfrento mucho más ligero, con mente mas abierta y sin cargas innecesarias. Este es un momento que quiero elongar lo más que pueda porque sinceramente me gusta como me siento, disfruto de la esperanza de lo nuevo. Y quiero compartirlo y atesorarlo al mismo tiempo a través de este blog.

A ver qué pasa...No dejen de compartir sus apreciaciones, por favor.

J.

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